Sobre mí

Me llamo Alba Sánchez. Veintisiete años. Periodista de profesión. Juntaletras por vocación. Utópica. Soñadora. Absurda. Crítica. Observadora. Luchadora. Superviviente. Errante en general.

Me licencié en periodismo en el año 2011, por la Universidad Complutense de Madrid, y llegué a imaginarme en apasionantes corresponsalías extranjeras en países exóticos, viajando y denunciando (que sin duda, es lo mío) las injusticias que observaría en primera persona a lo largo y ancho del planeta. Nada más lejos. Hace cuatro años que terminé la carrera y por el momento, todo eso suena muy lejano.

He viajado, eso es cierto. Aunque también es verdad que no tanto como me hubiera gustado, pero al menos creo que he conseguido ciertas perspectivas válidas sobre el mundo que habito, que espero poder seguir ampliando. He recorrido y pasado tiempo en partes interesantes del lado privilegiado de la balanza mundial: estudié francés en Perpignan durante mi etapa en el instituto; después inglés en Reino Unido (Liverpool) y Canadá (Toronto) durante mi carrera, y al licenciarme quise rematar el idioma viviendo un año en Irlanda (Dublín). Ligera de equipaje visité Italia, Holanda, Portugal, Francia, Estambul. Y me asomé a la miseria durante un viaje a Mauritania que cambió del todo mis perspectivas sociales, políticas e internacionales, aún inmaduras antes de pisar suelo africano, y que a día de hoy todavía cultivo incansablemente. Tengo muchos viajes pendientes,  pero de momento espero en Madrid la llegada de tiempos mejores en los que poder retomar las vibrantes etapas de trotamundismo. 

He estudiado. Contra viento y marea, he conseguido, además de la mencionada carrera de periodismo, un máster en comunicación social (en la especialidad de comunicación para el cambio social y el desarrollo) por el cual fui víctima del tasazo universitario. En mi caso salí adelante por el apoyo familiar sin el cual hubiera tenido que abandonar. Vi como compañeros españoles abandonaban, se iban de la universidad pública de su país por no poder pagarla. Desde antes ya era una convencidísima defensora de lo público, pero me reafirmé, y ahora creo que es la única salida para la igualdad de oportunidades en el sentido más amplio de la expresión: educación, sanidad, reparto de la riqueza, justicia social: todo de todos, y para todos. 

He completado mi formación con diversos cursos: marketing institucional, comunicación corporativa para ONG, técnico superior en cooperación internacional, codesarrollo, protocolo y organización de actos, desarrollo y subdesarrollo en perspectiva histórica, o radio comunitaria como herramienta de intervención social son algunos de mis complementos formativos más importantes. De todo ello se puede extraer que mi especialidad es el periodismo social y el Tercer Sector de la Comunicación, con tintes internacionalistas.

Tengo experiencia en radio (Cadena SER, Radio Complutense), televisión local (PANEX Audiovisual-Vía Plata Televisión), prensa digital (Rioja2.com, Enpositivo.com, GEA Photowords), blogs (Miradas por el desarrollo), ONG (Fundación Cultura y Comunicación, Asion), empresa social (Respiro Madrid), medios comunitarios (Onda Merlín), comunicación corporativa (ParkingAssistant.net) y como emprendedora en mi pequeña empresa compartida, en la que escribo cuentos personalizados (El Gato Gafotas). También he publicado un libro de poesías titulado Distancias. Poemas de espacios y tiempos. A parte de todo esto, en esa obsesión tan humana por comer y sobrevivir, he trabajado de teleoperadora, cuidadora infantil, monitora de ocio y tiempo libre, o camarera. Como diría mi abuela, no se me caen los anillos. 

Actualmente comienzo a desarrollar un Doctorado en Sociología por la UNED, a lo largo del cual trabajaré en una tesis sobre la radio comunitaria como agente de desarrollo social, en colaboración con Onda Merlín, del madrileño barrio de Villaverde. Me motivan los medios comunitarios como herramientas básicas de acercamiento de algo tan básico como el derecho a informar, comunicar, a todos los niveles sociales. Creo que los medios de comunicación deberían ser del pueblo y no de grandes corporaciones, y no comparto en absoluto las dimensiones comerciales de un derecho fundamental como es la información y la comunicación.

Hay currículums mejores que el mío, me consta. Sin embargo me siento orgullosa de no haber parado ni un instante de formarme y de aprender en los últimos diez años, y de seguir haciéndolo. Actualmente no tengo un sueldo, pero sí trabajo (como mucha gente en esta España incierta). Desarrollo este blog, que para mí es de vital importancia porque me mantiene conectada a mi profesión y me permite hacer el periodismo combativo y sin tapujos que defiendo, y en general, escribo. Por que sin eso ya no habría nada que comentar sobre mí: juntar letras es mi pasión, mi vocación última, mi habilidad más desarrollada y mi terapia más efectiva. Escribo mucho: cuentos, relatos, poesías, intentos de novela, artículos de investigación, de opinión, diarios. Escribo de todo. Al fin y  al cabo, cada día me convenzo más de que ese es mi destino: componer sinfonías de vocablos mientras me llegue la vida. Si además alguien se anima a leerlas mejor que mejor, pero aunque no sea así, seguiré haciendo lo que me hace feliz día tras día: llenar de palabras, de reflexiones y de historias los días inciertos que me ha tocado vivir. 



 Alba Sánchez
Escritora, a pesar de todo ;)




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